Como superar la Navidad cuando padeces anorexia y bulimia.

Navidad y bulimia no van bien juntas, o no para mí. Cuando llega la Navidad me entra el pánico. Tanta comida alrededor despiertan mis ansias por comer y paso las fiestas en una continua batalla por no zamparme todo lo que pillo por delante.

Gracias a Dios, o en este caso a Papa Noel, todo eso lo llevo ahora mejor. Me conozco muy bien, y sé que un trozo de turrón de más me puede llevar precipitadamente a la perdición.

Años atrás la situación era más trágica. Cuando toda yo, estaba poseída por la magia demoniaca de la anorexia y la bulimia,  las Navidades eran la peor época del año.
Envidiaba a los que comían con placer sin privarse de nada. Los que después de levantarse de la mesa se permitían disfrutar de una velada relajada donde reían o se desmelenaban.

Yo sufría frente al plato. Ante tanta variedad y con tanto picoteo previo, me era difícil llevar la cuenta de lo que iba  tragando. Y una vez terminado el banquete, agonizaba intentando hacer recuento de las calorías consumidas y del ayuno  al que me tenía que someter al día siguiente.
Pero el día siguiente se presentaba, y nada de lo planeado se hacia realidad. Los manjares de la noche anterior habían enterrado a mi amiga la anorexia, y ahora su enemiga la bulimia había despertado con hambre. Me rendía sin remedio a sus tácticas y estrategias. Y obedecía sus ordenes sin oponer resistencia. Me daba por vencida y acababa sucumbiendo a la glotonería.
Así pasaba los días de Navidad. Envuelta en una borrachera de subidas de azúcar, sopor y desgana, que podía sentir incomoda  en la estrechez de mis vaqueros.

Pero era otra Navidad más. Ya sabía que iba a ocurrir así, y ya sabia  lo que me iba a traer el año nuevo.
Cuando se acababan  los guateques, se guardaban las panderetas y se volvía a la rutina diaria, mi compañera la anorexia regresaba enojada a tomar el mando. Indignada y autoritaria me reprochaba mi comportamiento obsceno, me llamaba de todo haciéndome sentir culpable y miserable, y me ponía al día con sus exigencias inmediatas:
” Tienes que eliminar los polvorones y mazapanes acumulados en tus muslos” me decía con desprecio. ” La Navidad ha terminado y aquí estoy yo de nuevo para controlar tu gula”.

Ojalá hubiera entendido entonces que disfrazada de gula estaban todos mis deseos por vivir y ser yo misma.

Si quieres saber como conviví con la anorexia y la bulimia durante muchos años, y como finalmente logré salir de sus garras, lee mi historia personal publicada en mi libro autobiográfico. Alma desnuda de Eva Sainz.

Libro alma densuda de Eva Sainz.

 

4 comentarios en “Como superar la Navidad cuando padeces anorexia y bulimia.

    • Gracias Isela, mi intención con el blog y el libro es conectar con otras personas que sufren o han sufrido anorexia y bulimia. Cuando yo estaba en mis peores momentos me encontraba muy sola porque mi familia no quería reconocer mi situación y no encontraba apoyo de otras personas con desórdenes alimenticios. Es bueno hablar de los problemas y compartir experiencias. Animo a todos y atodas a unirse a mi grupo en facebook ” Grupo de Alma desnuda” para compartir y darnos apoyo.

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