¿Qué come una anoréxica?

Pues depende de cuando haces la pregunta.
Porque al principio la anoréxica come como cualquier otra persona. Mejor o peor pero bastante variado.
Después, cuando empieza a restringir la comida para adelgazar la cosa varia bastante. Algunas eliminan los alimentos altos en grasas porque han  oído y entienden que son los alimentos que más engordan. Otras pueden elegir el pan o los carbohidratos. Hasta este punto todo parece muy inocente. Tanto si eliminas como si reduces, siempre que haya un déficit calórico, el resultado va a ser el adelgazamiento.
Lo peligroso llega después, porque cuando empiezas a adelgazar sientes una gran satisfacción que va más allá de lo que siente cualquier otra persona normal que logra bajar de peso. Algo te deja atrapada y te instalas en una dinámica de seguir reduciendo la comida a pesar de sentir hambre. Empiezas a disfrutar con lo que haces y se te hace más fácil seguir adelgazando. Lo que empezó como un sacrificio se ha convertido en un reto que estas superando día a día. Te sientes superior,infalible, en control. Pero la cosa se va poniendo fea, porque poco a poco vas eliminando más alimentos o reduciendo las raciones.

En mi peor época mi desayuno era un chicle de menta que mascaba durante horas y horas hasta que se ponía duro como un trozo de cuero.

Llegue a masticar al comida que escupía después.  Y lo último fue, cuando solo me limitaba a oler los alimentos. En esa fase sólo el agua atravesaba mi garganta.

Me imagino que las restricciones con la comida de las anoréxicas son muy personales y cada una lo hace a su manera, pero lo común en todas ellas es que las restricciones cada vez van a más.

Si tu también estas viviendo esta experiencia con la anorexia o la has vivido antes me gustaría conocer tu comentario con respecto a esta entrada.

2 Replies to “¿Qué come una anoréxica?”

  1. Yo estoy en una fase en la que la lista de alimentos prohibidos es mil veces más grande que la de permitidos. No suelo comer nada que no tenga la información nutricional escrita (excepto la fruta y la verdura). Hace meses y meses que no como un plato de comida normal. Sólo mis permitidos. Eso no quiere decir que coma poco, como bastante, pero con tantísimas limitaciones… por eso hay días de atracones. De pan, de dulces.
    Siempre necesito saber cuántas calorías tiene algo para darle el visto bueno. La mayoría de cosas que consumo tienen menos de 100 kcal por cada 100 g. Claro que hay excepciones, momentos, días, pero por lo general siempre sigo esa norma. Y sé que me puedo comer 500 g sin pasar las 500 kcal. La época de contar caloría a caloría, gramo a gramo ya pasó. Ahora soy una experta en calorías y ya me manejo sin apenas pensarlo.
    Prácticamente todo lo que pasa las 100 kcal/100 g está prohibido la mayoría del tiempo.
    Llegué por un momento a pensar que oler la comida también me podría engordar. Todo lo que tiene que ver con comida me provoca fastidio. Y a la vez me gusta, me gusta comer y odio que me guste al punto que muchas veces odio comer. Odio no poder ser un puto esqueleto porque tengo que comer. Odio marearme, encontrarme sin energía. Ya no puedo tolerar eso.
    Cada día pensar qué comer es una infierno. Por suerte estoy en una etapa balanceada, no me da miedo comer (siguiendo casi siempre mis normas) pero sigue estando la mosca detrás de la oreja. No hay día que me mire en el espejo y no me sienta obesa. Por suerte eso ya no me lleva a hacer locuras pero me tortura demasiado.
    Es horrible vivir así pero no sé vivir de otro modo. No sé vivir si no es para ser delgada.
    Lo siento 🙁
    Espero que estés bien. Abrazos enormes.

    1. Hola Skinny,
      Por cierto me encanta tu nombre, pero es tan anoréxico. En fín leí tu relato y te entiendo perfectamente y con lo que más me identifico es con el final cuando dices ” no sé vivir si no es para ser delgada”. Yo también estuve ahí. Todo lo demás no existía. Mi mente estaba consumida y absorbida en la anorexia y la bulimia. Pero ¿sabes qué? El tiempo puede ser un aliado perfecto para salir de tu agujero. Aunque también tienes que poner de tu parte. Yo con los años empecé a hartarme, empecé sentirme realmente fastidiada. Toqué fondo física y mentalmente. Y aunque la anorexia y la bulimia son compañeras con las que viviré toda mi vida me hice más fuerte para controlarlas. Tengo épocas malas pero cada vez son menos frecuentes y no tan intensas. Cuando toque fondo solo ví dos salidas: o me dejaba vencer y daba el paso a la vida eterna o vencía yo y seguía con los pies en la tierra. Gracias a Dios mi instinto de supervivencia me hizo abandonar mi rutina y ambiente enfermizo y logré salir del agujero donde estaba metida. Solo puedo decirte Animo. Tu eres algo más hermoso que el personaje que la anorexia y la bulimia ha creado de tí. Abrazos.

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